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Gates con Ballmer

La blogosfera está que arde con dos noticias de importancia dispar: el nuevo actor que va a interpretar al oscuro Caballero Oscuro (Batman); y el que Steve Ballmer ha anunciado su baja como CEO de Microsoft, para dentro de un año.

Obviamente de esto último, se ha escrito – y se sigue escribiendo – ríos de tinta. Análisis desde muchos puntos de vista y una cascada constante de rumores y novedades.

Pero, ¿y desde el punto de vista de millones de desarrolladores .NET en todo el mundo?

Developers, developers, developers


A Ballmer se le podría acusar de muchas cosas, pero no conozco a ningún CEO de ninguna otra compañía con una querencia y respeto tan grande por los programadores – quitando a Bill Gates.

Siguiendo la impronta del nacimiento de la gigantesca multinacional, Ballmer ha mantenido en primera línea un apoyo constante y decidido a todos los programadores del ecosistema Microsoft.

Los eventos principales que giran alrededor del código, la formación, las certificaciones, el material documental multimedia, MSDN, TechNet, la búsqueda constante de la evolución en las herramientas y en los propios lenguajes, el reconocimiento del error que ha llevado al firme apoyo del Software Libre, el abrir la plataforma a casi todas las tecnologías actuales, y que cada pieza del ecosistema permite su extensión por medio de código; todo ello en detalle y en general indican una apuesta por los desarrolladores (en el extenso concepto de la palabra).

Y todo ello queda en el aire de acuerdo al perfil y experiencias profesionales del próximo CEO de la compañía que, además, deberá llevar a buen puerto el profundo cambio hacia una empresa de dispositivos y servicios.

Cuando vea las barbas de tu vecino…


Tenemos inquietantes ejemplos de cambios de rumbo de gigantescas multinacionales en las que poder intentar prever alguno de los futuros posibles, sin ser ninguno de ambos especialmente positivo para nuestros intereses como developers.

Apple. En la compañía de la manzana mordida, los desarrolladores eran los remeros del barco que seguían las órdenes del omnipresente y omnisciente Steve Jobs. El cual era un mago de las presentaciones, pero que no se podría definir – ni lejanamente – como programador.

Y que, desde su injusto fallecimiento demasiado pronto, la compañía da la sensación de ir sin rumbo claro, sin la firme mano del capitán que llevó el timón al éxito de los dispositivos iOS.

Google. Aún más significativo el cambio que ha dado con su nuevo CEO. En menos de dos años ha conseguido borrar totalmente el eslogan “Don’t Be Evil”; cerrando servicios tan emblemáticos como Wave o Reader; y aplicando, con las grandes compañías rivales, maniobras que nos recuerdan pasados desagradables y negativos.

Cuanto cuesta levantar la pata de un elefante


¿Es posible que eso ocurra en MS, y que el nuevo CEO tenga la visión de que el papel principal de los desarrolladores no es el camino correcto para la nueva compañía?

Si, sin duda. Pero también hay que recordar que Microsoft es una inmensa compañía que tiene colocados sus productos en más del 90% de cualquier dispositivo “informático” en el mundo y que su inercia y resistencia al cambio debe ser muy elevada, por necesidad.

Plantearle a los peces pesados de la compañía, que superan los 30 trabajando en ella, el cambiar algo tan fundamental en la filosofía de la compañía, no solamente debe ser excepcionalmente difícil, si no que además entraría en el campo de la especulación más pura el poder determinar en cuanto tiempo se podría modificar esta estrecha relación con los programadores.

También hay que tener en cuenta la poderosa influencia de Bill Gates. El cual puede, desde sus incesantes actividades filantrópicas, enviar “consejos” que pueden poner firme al CEO más pintado; y que – no lo olvidemos – es un programador en su núcleo más primigenio.

Conclusiones


En principio no debe pasar nada, ni modificarse nada de aquí a que acabe el año que ha anunciado Ballmer.

Los programadores .Net podremos estar tranquilos de que Microsoft nos va a seguir llevando con la lengua fuera con novedades, actualizaciones, preview y todo tipo de actividades, como ocurre actualmente.

Incluso, me atrevería a decir que pasados 12 meses, el nuevo CEO de la compañía tampoco va a tener mucho margen a corto plazo. Porque lo último que le puede interesar es encontrarse con la comunidad de desarrollo enfadada (como no vio Ballmer en su día con Open Source).

Pero solamente el tiempo lo dirá, y pondrá cada cosa en su sitio.

En XatakaWindows | Especial Steve Ballmer deja Microsoft

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