
En artículos anteriores como este, El Bruno, Luis Fraile o yo hemos tratado el ecosistema de ALM de Microsoft que tiene como centro el Team Foundation Server en su versión del 2008, 2010 o la reciente 11 Developer Preview.
En especial esta última versión (la 11) es un gran paso adelante pero, como todos los servidores, requiere de una equipación de hardware y software bastante compleja y costosa.
Sin embargo estamos en la época de la Cloud, y Microsoft parece estar apostando fuertemente por las aplicaciones como servicio (SaaS) viendo que ha sacado versiones en la Nube de SharePoint 2010, CRM Dynamic, Office 365, Skydrive, etc.
Y ahora ha llegado a mis manos una invitación para probar el nuevo Team Foundation Services, que es un TFS 11 en la Nube. Es decir, la escalabilidad al alcance del bolsillo de acuerdo al tamaño de la empresa o el número de proyectos. Sin los dolores de cabeza que implica el escalar mi ecosistema.
Y eso conlleva pequeños inconvenientes como que la forma de validarte como usuario es por medio de un LiveID. Por lo cual, si a pesar que avisan por activa y por pasiva que no lo utilices en producción, decides montarlo para algún proyectito en donde haya más de una persona ten en cuenta que todos deben tener su cuenta MSN, Hotmail, etc.

En el primer caso, con cualquier navegador, y ya cumplimentado el proceso de alta del repositorio con la invitación que han dado, me dirijo a la url en donde he configurado mi servidor, y me autentico con mi LiveID.
El panel que se me presenta es minimalista y muy Metro. Con unas pocas opciones iniciales, que esconden la complejidad de un producto como este.
Como se ve en la imagen tengo el listado de los proyectos que he dado de alta en la columna de la izquierda, y a los cuales accederemos más adelante. A la derecha, 7 iconos me dan acceso a seis secciones diferenciadas. Porqué he dicho seis? Porque el primer icono, el de la izquierda superior me indica solamente cual es la URL de mi instancia de Team Foundation Service. Lo cual debieras de guardar como oro en paño.
A continuación, siguiendo la política de documentación que nos tiene acostumbrados MS, tenemos el acceso a la guía de novatos (Beginner’s Guide) en donde accederemos a un blog MSDN con un completo manual para empezar a trabajar. De hecho, si este artículo te aburre o si me estoy expresando mal, puedes obviarlo y, leyéndote la guía, vas a tener la misma información que estoy compartiendo, y más.
Pero si te quedas con la sensación de que quieres una mayor profundidad de conocimiento y tienes tiempo y ganas, pulsa en la sección de “Aprende más, sumérgete más hondo” o algo así que te lleva a los artículos MSDN sobre ALM con Visual Studio, y que tienes material para iniciarte en la profesión de gestión del Ciclo de Vida de Aplicaciones.
En este sitio, podemos enviarle a Microsoft en general y a los diferentes equipos de trabajo en particular, nuestras sugerencias. Es decir, aquellas cosas que nos gustarían que corrigieran o que mejoraran o que añadieran en futuras versiones de, prácticamente, cualquiera de sus productos.
Pero como el número de entradas puede ser enorme, los navegantes las pueden votar. Tenemos un número dado de puntos de votos y los podemos otorgar en las sugerencias que nos parezcan más interesantes o que más nos convengan.
Así los equipos de trabajo, por ejemplo de Visual Studio o de C#, pueden tener un orden de prioridades claro de lo que qué interesas más a la comunidad en la evolución de los productos.
Recuerda que estoy hablando de un repositorio de código y una herramienta de ALM en la Nube. Por lo cual es crítico el ancho de banda, y por ello te recomiendo realizar el alta online de un proyecto de equipo.
Se puede realizar sin problemas desde un Team Explorer en local, pero yo he comprobado que es más ágil y sencillo el realizarlo desde mi navegador. Para ello pulso en el enlace de “Crear nuevo proyecto” y relleno los datos del formulario de alta.
Una de las potencias de este servidor ALM es que realmente es un mismo cubo LDAP pero con diferentes sabores, que cambian la interacción de los diferentes tipos de usuario, la complejidad de los flujos de trabajo y la explotación de los datos; y los cuales se obtienen por medio de plantillas.
Las que trae por defecto el TFS son la única causa de duda en el momento de la creación del proyecto de equipo, ya que, o estás habituado a ellas de versiones anteriores, o te vas a encontrar sin saber exactamente cuáles son sus diferencias y sus virtudes para elegir la más adecuada a tus necesidades.
En estos tiempos, tan de moda los conceptos Agile, la última plantilla “MSF for CMMI Process Improvement 6.0” va a ser la menos utilizada. En cambio las dos Agile, “MSF Agile Software Development 6.0” y “Scrum 3.0” son lo suficientemente similares como para dudar por cual decidirse a utilizar.
En mi caso la elección es fácil. Si no tengo que rendir cuentas a una gerencia o dirección basada en reportes de costes y desviaciones, me decanto por la simpleza de la plantilla de Scrum. Pero en mi experiencia, se queda corta muy rápidamente y es mejor elección la de MSF Agile, ya que cubre las necesidades de forma más completa, lo que implica mayor complejidad, pero manteniendo el espíritu Agile.
El último paso que me queda antes de pulsar el botón de aceptar, es asegurarme que el nombre del proyecto está bien elegido y escrito, porque una vez construido no se puede cambiar. Al igual que no podré cambiar el tipo de plantilla, y que para este ejemplo será la de Scrum.

En GenbetaDev | Testing de aplicaciones con Microsoft Test Manager 2010, Novedades en Visual Studio 11 para ALM (II)