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Los emprendedores españoles crecen en familia. De los viveros de startups al Google Campus Madrid

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Tienes una idea, quizás no una idea rompedora, una idea que vaya a cambiar el mundo, pero es tu idea y crees en ella. El problema es que habitualmente, salvo que seas un rico heredero o tengas mucha suerte en los juegos de azar, no cuentas con los recursos necesarios para llevarla a cabo y convertirla en el proyecto de tu vida. Siempre puedes tirar de los FACs (Familiares, Amistades y Conocidos, versión castiza y menos lesiva que los FFFs), pero puede que ni con eso sea suficiente. Ojalá algún business angel de esos poniendo mucha pasta en tu idea, pero ni siquiera sabes dónde encontrar uno. Help. Necesitas ayuda o esa idea se perderá como lágrimas en la lluvia.

El problema es que España no es Silicon Valley. No es que el nuestro sea el país que más y mejor apoye y facilite la vida del emprendedor, no nos engañemos. Sin embargo, tienes tus opciones para conseguir montar una estructura inicial para tu startup sin necesidad de hipotecar hasta los álbumes de fotos de tu abuela. Entre estas alternativas tienes desde los simples espacios de coworking a los viveros o incubadoras, pasando por las aceleradoras o híbridos recientes que están dando mucho que hablar, como Google Campus, que hace unos meses abrió sus puertas en Madrid.

En España tienes tus opciones para montar tu startup, desde los espacios de coworking a viveros pasando por aceleradoras o híbridos como Google Campus

Según Raúl del Pozo, el CEO y fundador de Cink, “el ecosistema de emprendimiento en España ha cambiado mucho y para mejor en los últimos. Si comparamos la situación actual a día de hoy con la de hace tan solo cinco años el cambio es brutal. Aún así es un ecosistema todavía muy joven, habrá que trabajar duro y con cabeza para poder recoger frutos dentro de unos años. Es un proceso largo y no se construye de la noche al día”.

Por su parte, Conchita Galdón, manager del Area 31, el espacio de emprendimiento de la IE School, nos comenta que “el ecosistema de emprendimiento en España es cada vez más grande y, por tanto, cada vez hay más puntos por donde acceder a él. Esto está aumentando la capilaridad del mismo y permitiendo que más información llegue a más gente. Una vez uno tiene una primera vía de entrada, enterarse de todo lo que está pasando y quién hay haciendo que no es tan difícil. El problema es que aún hay mucha gente que emprende desde una mentalidad tradicional de estar solos, trabajando casi secretamente desde su casa u oficina. No lo hacen porque no quieran abrirse al ecosistema (la mayoría) sino porque no lo conocen. Una vez que alguien siente curiosidad por saber quién le puede ayudar, hay un mundo de información disponible en internet y la mayoría de actores del ecosistema estamos muy abiertos a informar y acoger a emprendedores nuevos”.

Vamos a dar un paseo por estos diversos actores del ecosistema de emprendimiento para conocerlos un poco más a fondo.

Lo clásico: Viveros e incubadoras de empresas

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Los viveros o incubadoras, dos términos para el mismo formato, nacieron, cómo no, en los Estados Unidos. En los años 50, en plena época del expansionismo yankee y del apogeo del american way of life, las universidades americanas pusieron en marcha los primeros programas de viveros.

Estos viveros primigenios ya eran muy similares a lo que son hoy día: unos espacios físicos habilitados para que los jóvenes emprendedores (habitualmente ex-alumnos) pudieran poner en marcha sus proyectos y una serie de servicios y asesoramiento de expertos a precios bastante asumibles por los interesados.

Una de las universidades cuyo plan de incubadoras siempre ha sido más ambicioso y fructífero ha sido siempre la de Stanford, que curiosamente está en Palo Alto, en todo el meollo de Silicon Valley. Todos sabemos lo que ocurrió allí desde finales de los 70s. ¿Coincidencia? Se antoja difícil.

(Los viveros) llegaron a España en los 80 y son las Cámaras de Comercio las que más los han promovido

A España llegaron a principios de los 80 y son las diversas Cámaras de Comercio a lo largo y ancho de nuestra geografía las que más los han promovido mediante la Fundación Incyde. Esta cuenta con más de 90 viveros a día de hoy en toda España. Ofrecen a módico precio más de 1.400 oficinas para emprendedores y sus startups durante dos años con posibilidad de ampliar a un tercero, además de diversas actividades de formación y asesoramiento. La lista de casos de éxito es amplia y, además, participa en la organización de eventos de envergadura como South Summit.

Lo moderno: Aceleradoras de startups

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Las aceleradoras van un paso más allá de las incubadoras: si estas ofrecían el cobijo y el calor del nido, las otras dan el empujón para saltar del mismo. O vuelas o te estrellas contra el suelo. Como la vida misma. Por lo tanto, una aceleradora de startups además de aportar espacio y asesoramiento, suelen aportar dinero… aunque claro, hay que ganárselo, sólo las mejores y más sólidas ideas consiguen entrar en estas aceleradoras.

Si las incubadoras clásicas nacieron hace más de medio siglo, las aceleradoras de startups tienen apenas una década de antigüedad: la primera fue Y Combinator, que abrió sus puertas en 2005 en Cambridge (la de EE.UU., no la de Inglaterra) para poco después mudarse a, sí, has adivinado, Silicon Valley. Desde entonces muchas otras han surgido y en España no somos, afortunadamente, ajenas a ellas. Los números que muestra el European Accelerator Report son elocuentes: en la Unión Europa en 2014 las aceleradoras invirtieron más de 39 millones de euros en unas 1.588 startups. España fue el segundo país en inversión después del Reino Unido. Not bad.

Quizás la aceleradora más destacada dentro de nuestras fronteras, aunque está presente en muchos otros países, sea Wayra, la aceleradora del gigante de las telecomunicaciones Telefónica. Wayra ofrece hasta 50.000 euros para desarrollar tu empresa, mentorización, unas oficinas muy chulas en el centro mismo de Madrid y Barcelona y te ponen en contacto con inversores ávidos de encontrar propuestas atrayentes.

Otras iniciativas potentes dentro de nuestras fronteras son, por ejemplo, la catalana SeedRocket (de donde han salido Kantox u Offerum entre otras muchas startups de las que encabezan todos los listados nacionales), muy inspirada en el modelo Y Combinator y que suele organizar campus por toda España para encontrar talento. También están la valenciana Lanzadera, iniciativa encabezada por Juan Roig, dueño de Mercadona, o Cink Emprende, que ofrece espacio de coworking y mentorización en Madrid.

Seed Rocket

Para el CEO y fundador de Cink, Raúl del Pozo, “el principal objetivo de una aceleradora es conseguir que las startups consigan en un menor espacio de tiempo más objetivos que si lo hicieran por libres. Para que estos objetivos se cumplan las claves bajo mi punto de vista son las siguientes: Metodología de aceleración ofrecida por la aceleradora, mentores comprometidos con la aceleradora y su metodología de trabajo y network de inversores”.

El principal objetivo de una aceleradora es conseguir que las startups consigan en un menor espacio de tiempo más objetivos que si lo hicieran por libres

En esa misma línea está Conchita Galdón, quien cree que “una aceleradora acompaña al emprendedor poniendo a su disposición una serie de servicios y/o inversión. Pero algo quizá más importante que aporta la aceleradora es la oportunidad de formar parte de una comunidad de personas embarcadas en una aventura similar a la tuya y apasionadas por el emprendimiento. En esa comunidad están, evidentemente, los demás emprendedores que participan en la aceleradora, y también mentores, el equipo gestor de la aceleradora, inversores profesionales y un largo etcétera de colaboradores y entusiastas. El hecho de emprender es, en general, una experiencia donde la responsabilidad personal y la soledad que la acompañan es muy real. Las aportaciones y el apoyo de estas personas pueden ser determinantes en momentos críticos”.

A pesar de que Cink tiene un buen bagaje, con más de 30 startups aceleradas, Del Pozo no se quiere mojar en cual aceleradora española es mejor: “Las aceleradoras privadas son sociedades con un modelo de negocio muy alto riesgo. Para mí todo el que monta e invierte su tiempo y capital merece un reconocimiento”. Más predispuesta está Galdón frente a este tema: “Destacaría (sin ningún orden en concreto) Wayra, Top Seeds Lab, Seed Rocket, DAD o Plug and Play”.

Las aceleradoras valoran de manera muy positiva que el equipo fundador cuente con perfil técnicos como co-fundadores. En algunas aceleradoras es condición imprescindible

De lo que sí habla del Pozo es de los requisitos necesarios para que Cink y otras aceleradoras acepten mentorizar a las startups que llaman a sus puertas: “Cada día hay más gente que se decide a montar un startup, esto junto con los altos riesgos del modelo de negocio de las aceleradoras hace que la selección sea cada vez más exigente. Requisitos mínimos sin duda es que los fundadores se dediquen a tiempo completo, otros requisitos valorados son tener ya producto por simple que sea , haber validado el modelo de negocio...”. También que “las aceleradoras valoran de manera muy positiva que el equipo fundador cuente con perfil técnicos como co-fundadores. En algunas aceleradoras es condición imprescindible”.

Pero, ¿qué debe aprovechar una startup de una aceleradora? Del Pozo lo tiene claro: “La relación entre una aceleradora y una startup es una relación de socios por lo que es importante que la startup tenga claro que necesita y espera de la aceleradora para poder aprovechar al máximo su programa de aceleración. Lo más valorado según mi experiencia es el programa de mentoring y la calidad de los mentores … ojo que además de ser lo más valorado es sin duda lo más “criticado”. Es clave definir las expectativas y para esto una vez más insisto en la importancia del método de aceleración”.

Finalmente nos deja un consejo para todos los futuros emprendedores, algo “con lo que todo el mundo está de acuerdo: montar una empresa y hacerla funcionar es complicado, hazlo de manera responsable y con buena compañía!”. Galdón también nos deja un consejo “Si (los emprendedores) generan un servicio o un producto que de verdad hace la vida de la gente más fácil o más feliz, es mucho más probable que acaben pudiendo vender el servicio o producto y sin duda tendrán una experiencia personal y de aprendizaje mucho mejor” además de apuntar que las aceleradoras gustan de startups con “personas de negocio que saben mucho sobre tecnología o programadores/ingenieros que tienen un MBA”.

Lo último: Google Campus y su desembarco en España

Campus Madrid 03

Un poco antes del verano, y después de muchos rumores, por fin desembarcó en España una iniciativa de Google que estaba recibiendo críticas muy positivas en los lugares donde se había ido implementado, desde Tel Aviv a Varsovia (la más reciente) pasando por Seúl y Londres (la pionera): Google Campus. La ciudad española elegida fue Madrid, en una vieja y amplia fábrica de ladrillo rehabilitada cerca de Ronda de Segovia.

Google Campus Madrid se inauguró a finales de junio de 2015 y desde entonces está de bote en bote, tanto el Campus Café (wifi gratis y espacio agradable si estás registrado, el café te lo pagas, eso sí), como los espacios de coworking, los eventos, talleres e iniciativas de emprendeduría y tecnología que se celebran diariamente, ya sean los propios organizados por Campus como los ajenos que buscan allí un centro neurálgico (por ejemplo se celebran últimamente allí los populares Betabeers Madrid e InGame).

Un lugar con un clima ideal para el emprendimiento tecnológico e internetero del que, si hubiera que ponerle un pero, sería que el horario “de oficina” sea de 9 de la mañana a 7 de la tarde, por lo que los emprendedores que tengan un trabajo adicional lo tienen bastante complicado (ojalá alguna iniciativa como Madrid Nightowls pero diariamente). Los eventos, charlas y demás si que se alargan hasta bien entrada la noche, sin embargo.

Un recién llegado que rápidamente se ha hecho con un hueco importante en el ambiente emprendedor y tecnológico de la capital española y que, como curiosidad, comentar para finalizar, que Google Campus Madrid también tiene gran presencia en redes con una cuenta de Twitter muy activa donde se publican todos los talleres y eventos e incluso gestionan un doc de Google Drive donde se publican ofertas de trabajo en startups. Si tu intención es trabajar en una startup, puedes encontrar todas las claves aquí.

Imagen | SeedRocket_
Imagen | aabrilru

Imagen | Heisenberg Media

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