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¿Te acuerdas de ... Turbo C?

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Para muchos fue el primer contacto con un lenguaje “de verdad”. Yo aún tengo en mi memoria cuando, acostumbrado al BASIC linea a linea (en múltiples variantes) descubrí este magnífico software, simple y liviano, en mi vetusto 8088 que me había regalado por mi tío allá por 1994. Tener un entorno integrado para desarrollar fue una novedad, y descubrir esa depuración con “watches” y la ejecución paso a paso algo realmente revolucionario.

Me lo entregaron en un disquette, dentro de un ARJ, y no necesitaba instalación. Era descomprimir y listo. Se ejecutaba “tc” y se mostraba ante nuestros ojos esa inolvidable ventana azul, letras en color amarillo y la barra de menús de texto en la zona superior. No teníamos coloreador de sintaxis (eso vendría más tarde con la siguiente versión) ni panel para ficheros ni nada a lo que estamos tan acostumbrados ahora.

¿Qué tenía para ser recordado?

Para mí, personalmente, fue todo un descubrimiento y el primer IDE que conocí, por lo que marcó mi desarrollo posterior como programador. Era la primera vez que veía una ayuda sensible al contexto (con CTRL+F1 encima de una palabra te sacaba la documentación), depurar el código era muy sencillo, tenía la librería BGI para hacer gráficos en MSDOS y era muy liviano y transportable.

Turbo C - compilación

Aparte de todo esto era capaz de gestionar proyectos, aunque de una manera muy primitiva, y el entorno era muy amigable, pudiéndose acceder a todas (o casi) las opciones desde los menús y hotkeys que tenía el IDE, haciendo que el usuario pudiese examinar opciones que difícilmente vería usando la línea de comandos desde un punto de vista básico.

¿Qué producto lo relegó a un segundo plano?

En mi caso, para MSDOS, pasó a la historia por culpa de su sucesor, el Borland Turbo C++, que nos ofrecía un IDE más completo, con múltiples ventanas, mejor soporte de nuevas características del lenguaje y muchas cosas más, como una ayuda mejorada y un editor más completo con soporte de copiar, cortar y pegar.

Bajo Linux, llegó el WPE, que era una copia de este Turbo C que nos ocupa, y que tenía versiones de consola (con Curses) y de X Windows (XWPE). Su funcionamiento era muy similar e imitaba incluso el color del entorno, pero el proyecto fue abandonado.

¿Tendría sentido volver a usarlo hoy día?

Este IDE fue desplazado por la sustitución de los sistemas operativos de comandos, MSDOS, por los de entorno de ventanas, Windows 95 en la época. Como consecuencia surgieron versiones de Turbo C para Windows pero no terminaron de despegar, hasta que Borland sacó al mercado el maravilloso C++ Builder, que sí supuso una evolución real hacia donde se suponía que se dirigía la programación moderna.

C++ Builder

También, Microsoft se comió su parte del mercado con su Visual Studio y Visual C++, que aún todavía perdura y goza de buena salud para entornos concretos. Todo esto nos lleva a pensar que, a menos que hagamos un viaje al pasado o necesitemos algo extremadamente específico, hoy día no sería útil en absoluto volver a usar Turbo C.

¿Se os ocurre alguna herramienta que recordéis marcara una época?
Podéis dejar vuestros recuerdos en los comentarios y dároslas de viejunos :)

Más información | Turbo C :: Wikipedia

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